Por: Krudemmon
@krudemmon
Foto: Arturo Lira
La lucha libre es tan real, que incluso se refleja en como ente vivo. Hay nacimientos, momentos de gloria, de drama y ciclos que se cumplen. Con la partida al otro mundo del Hijo del Perro Aguayo, queda vacante el trabajo como el mejor rudo de la época.
No es asunto menor, desde hace por lo menos 10 años, e incluso 15 para otros, el Perro Jr fue el gran maloso que estelarizaba las carteleras, no importa si eran en el Consejo Mundial de Lucha Libre, o Triple A o la Arena de la esquina de su casa.
La lucha libre es tan real, que incluso se refleja en como ente vivo. Hay nacimientos, momentos de gloria, de drama y ciclos que se cumplen. Con la partida al otro mundo del Hijo del Perro Aguayo, queda vacante el trabajo como el mejor rudo de la época.
No es asunto menor, desde hace por lo menos 10 años, e incluso 15 para otros, el Perro Jr fue el gran maloso que estelarizaba las carteleras, no importa si eran en el Consejo Mundial de Lucha Libre, o Triple A o la Arena de la esquina de su casa.







